El mundo del espectáculo sigue demostrando que la nostalgia es uno de los motores más poderosos de la industria, aunque no todos los retornos a los escenarios se viven de la misma manera. Mientras que en el plano internacional se preparan grandes celebraciones por aniversarios históricos, en la escena nacional mexicana los reflectores han apuntado hacia uno de los íconos de los noventa, pero no precisamente por las razones que sus fans hubieran deseado.
La polémica vuelta de Alan Ibarra al 90s Pop Tour
Recientemente, Alan Ibarra, integrante de la legendaria agrupación Magneto, volvió a ser el centro de atención tras su paso por la televisión y los escenarios. Después de su eliminación de MasterChef Celebrity, donde su sazón con los tamales no logró convencer al exigente panel de jueces, el cantante retomó sus actividades musicales. Sin embargo, su reaparición en el famoso 90s Pop Tour, una gira que reúne a lo más granado del pop mexicano de aquella época, desató una ola de críticas en redes sociales.
Todo comenzó con un video que se viralizó rápidamente, captado durante una presentación donde Alan compartía escenario con miembros de Kabah y otros artistas. En las imágenes, el contraste fue evidente: mientras sus compañeros ejecutaban las coreografías con energía y precisión, Ibarra lucía un notorio cansancio físico, perdiendo el ritmo y mostrándose desganado. La falta de fuerza en sus movimientos no pasó desapercibida para los internautas, quienes no tardaron en tundirlo con comentarios mordaces. Frases como “Alan baila como si fuera lunes, sin ganas de trabajar” o “que cante está bien, pero que baile ya es avaricia”, inundaron las plataformas digitales.
Más allá de las burlas, la situación despertó una preocupación genuina y un debate entre sus seguidores sobre su estado de salud. Algunos usuarios vincularon su desempeño “apagado” con los antecedentes personales del cantante, recordando sus batallas pasadas. Comentarios alusivos a que “ya es un mérito que siga avanzando” tras superar problemas de alcoholismo surgieron en la conversación, tratando de justificar su condición actual. Para quienes no lo tienen en el radar, Alan Ibarra no es un improvisado; es un actor y cantante que marcó a toda una generación en México con Magneto, pero esta vez, su regreso ha dejado un sabor agridulce entre la audiencia.
Jersey Boys celebra dos décadas de éxito global
Mientras en México se discute el rendimiento de sus ídolos, en la escena teatral norteamericana se cocina una celebración monumental. El aclamado musical Jersey Boys, ganador de los premios Tony, Grammy y Olivier, ha anunciado el lanzamiento de una gira por Norteamérica para conmemorar su 20º aniversario, la cual arrancará el próximo mes de septiembre.
Esta producción no es cosa menor. La gira estará supervisada por el mismo equipo creativo que llevó la obra al estrellato en Broadway, liderado por el director Des McAnuff y el coreógrafo Sergio Trujillo. El despliegue técnico promete mantener la calidad que los ha caracterizado, con el diseño escénico de Klara Zieglerova, vestuario de Jess Goldstein e iluminación de Howell Binkley, asegurando que la magia original se mantenga intacta. La historia, que narra el ascenso, las luchas y los triunfos de Frankie Valli y The Four Seasons, se ha consolidado como un fenómeno cultural desde su estreno en Nueva York el 6 de noviembre de 2005, manteniéndose en cartelera en Broadway durante 11 años ininterrumpidos hasta 2017, para luego continuar su legado en el circuito Off-Broadway hasta 2022.
Un fenómeno que cruza fronteras
El impacto de Jersey Boys es indiscutible: ha acumulado 65 premios importantes a nivel mundial y ha sido visto por más de 30 millones de personas. El repertorio es una ametralladora de éxitos que definieron una era, incluyendo himnos como “Sherry”, “Big Girls Don’t Cry”, “Walk Like A Man” y “Can’t Take My Eyes Off You”.
La fiebre por este musical no se limitará a este lado del Atlántico. También se ha confirmado una gira de aniversario por el Reino Unido e Irlanda, que dará inicio el 15 de junio en el New Wimbledon Theatre, con fechas programadas hasta el 2027. Así, entre polémicas locales y grandes producciones internacionales, queda claro que el público sigue ávido de revivir las bandas sonoras de su vida, ya sea en un concierto masivo en México o en las butacas de un teatro en Nueva York.