La nueva apuesta de Motorola: el encanto sensorial del Edge 50 Pro y la agresiva rebaja del Razr Plus

Motorola arrancó una etapa decisiva en su historia reciente. Con un plan bastante ambicioso, la marca busca meterse de lleno en el codiciado top de ventas a nivel global. Si bien la línea Moto G sigue siendo la vieja confiable para muchísimos usuarios, cuando hablamos de la verdadera propuesta de valor de la compañía, los reflectores apuntan directo a la familia Edge y, de forma cada vez más notoria, a su división de teléfonos plegables.

Un celular que entra por los sentidos

El Motorola Edge 50 Pro es un equipo que coquetea muy de cerca con la gama alta. Ojo, el fabricante renunció a meterle el procesador más bestia del mercado o los sensores fotográficos top, pero a cambio nos entrega una experiencia premium a un precio mucho más sensato. Y vaya que la experiencia empieza desde que rompes el sello del empaque. Por más raro que suene, la caja huele. La marca decidió impregnar cada unidad con un perfume ligero, dándole un toque completamente distinto al clásico “olor a nuevo”. Adentro no escatimaron en lo absoluto: viene con su cargador de 125W y una funda protectora para la parte trasera, un detalle que se agradece muchísimo en una época donde te entregan los teléfonos casi sin accesorios.

Diseño atípico y pantalla de grado profesional

Hablando de cómo se siente en la mano, el diseño del Edge 50 Pro se sale bastante del molde tradicional. Lo puedes encontrar en acabados que imitan madera o en un polímero de silicón que la marca llama “cuero vegano”. Este último tiene una textura rugosa que de entrada se siente rarísima, casi como tocar una goma de borrar, pero pasados los días te acostumbras y resulta súper cómoda. Todo esto viene enmarcado en unos bordes de aluminio muy sólidos, con un peso de apenas 186 gramos y certificación IP68. Esto significa que el celular aguanta inmersiones de hasta metro y medio, aunque sinceramente no te recomiendo meterlo a la alberca porque la garantía no te va a cubrir un accidente.

Por el lado visual, el equipo monta un panel P-OLED curvo de 6.7 pulgadas que es una verdadera chulada. Corre a 144 Hz, alcanza los 2,000 nits de brillo pico y soporta HDR10+. Lo más interesante es que es la primera pantalla validada por Pantone en el mercado; en palabras simples, esto garantiza que los colores que ves están calibrados con los estándares universales más estrictos. Debajo del cofre, trae un procesador Snapdragon 7 Gen 3, opciones de 8 o 12 GB de RAM y una batería de 4,500 mAh que, gracias a su carga inalámbrica de 50W y reversible de 10W, no te dejará tirado. Su módulo de cámaras hace un gran trabajo para los aventureros, presumiendo un lente principal de 50 MP con estabilización óptica, un telefoto de 10 MP con zoom óptico de tres aumentos y un ultra gran angular de 13 MP, además de una tremenda cámara frontal de 50 MP.

El mercado de los plegables se sacude

Pero la estrategia de Motorola no se limita a los teléfonos de bloque tradicional. Si tenías ganas de probar un celular plegable de tapita, el panorama acaba de ponerse inmejorable. El Motorola Razr Plus, que en otras partes del mundo se conoce como Razr Ultra, acaba de tocar su precio histórico más bajo en Amazon, cayendo de los 999 a los 575 dólares. Un descuento brutal de 425 dólares que sacude la competencia y lo convierte en una oferta casi irresistible.

Potencia compacta sin sacrificar funciones

Este modelo es, por mucho, el mejor teléfono tipo flip que ha sacado la compañía. Su gran atractivo es la enorme pantalla externa de 4 pulgadas desde la cual puedes hacer prácticamente todo sin necesidad de abrir el equipo. Contestar mensajes, scrollear en redes sociales, seguir una ruta en Google Maps o tomarte selfies con las cámaras principales; todo se gestiona desde ahí. De hecho, su tamaño hace que la pantalla externa del Galaxy Z Flip 7 se vea pequeñita en comparación.

Y ya que mencionamos la fotografía, el Razr Plus no decepciona frente a sus hermanos mayores. Trae un sensor principal de 50 megapíxeles y un telefoto también de 50 megapíxeles con zoom óptico de 2x, logrando fotos sorprendentes para ser un plegable, sobre todo cuando hay buena iluminación. Al abrirlo, te recibe una pantalla interna pOLED de 6.9 pulgadas a 120 Hz que hace que cualquier juego o aplicación fluya como mantequilla. Todo el sistema está impulsado por el potente procesador Snapdragon 8s Gen 3, 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Su batería de 4,000 mAh te rinde el día completo sin broncas, y la promesa de varios años de actualizaciones de software asegura que el teléfono envejecerá bastante bien. Por 575 dólares, llevarse esta experiencia al bolsillo es una de esas jugadas que confirman que Motorola viene con todo por el mercado.