Motorola ha demostrado a lo largo de los años una capacidad particular para reinventarse cuando las cosas no salen como se planeaban. Si echamos un vistazo al pasado, recordaremos cómo, tras un mes de mayo donde conocimos a los Moto G4 y G4 Plus —los primeros gama media bajo la batuta de Lenovo—, la recepción no fue el éxito rotundo al que la familia Moto G nos tenía malacostumbrados. Aquellos equipos no terminaron de cuajar en un mercado que exigía más, pero la marca supo reaccionar. Los Moto G5 y G5 Plus llegaron en su momento para modificar bastantes apartados, corregir errores y plantarse de golpe como una opción sólida que dio mucha batalla a sus rivales, una filosofía de “escuchar y ajustar” que parece repetirse en las filtraciones más recientes de la compañía para el 2026.
El punto de inflexión: cuando se impuso la lógica del diseño
Recordando aquel movimiento estratégico con la serie G5, Motorola solucionó de tajo las dudas que dejaron sus antecesores. Mientras que los G4 flaqueaban en diseño frente a una gama media que ya subía el nivel, los G5 apostaron por la coherencia. Se acabó esa idea de una sola y enorme diagonal; la marca entendió que la división entre el modelo normal y el Plus debía ser más realista. Así, el Moto G5 se adaptó a unas convencionales 5 pulgadas, mientras que el Plus subió ligeramente a las 5.2 pulgadas. Fue un movimiento muy sensato, dejando atrás las 5.5 pulgadas que canibalizaban a la gama Play y clarificando por fin el catálogo.
La gran novedad de aquella generación fue retomar un lenguaje más clásico de Motorola, pero subiendo la apuesta con un cuerpo completamente de metal, específicamente aluminio. Esto no solo aportó la resistencia legendaria de la marca, sino un acabado que ya no desentonaba con la competencia. Además, democratizaron la seguridad: el lector de huellas digitales dejó de ser exclusivo del modelo caro y se integró incluso en el Moto G5 más básico, un cuerpo de una sola pieza que se sentía premium en la mano.
Diferencias técnicas que marcaron época
En cuanto a las pantallas, aunque ambos mantuvieron la resolución 1080p del año anterior, la reducción del tamaño jugó a su favor: la densidad de píxeles superó los 400 ppp, ofreciendo una nitidez envidiable en sus paneles IPS. Por dentro, las diferencias eran claras para quien buscaba potencia. El hermano menor se quedó con un Snapdragon 430, 2 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento, cumpliendo con lo justo.
Sin embargo, apostar por el Moto G5 Plus traía mayores recompensas por una diferencia de precio razonable. Este modelo sumaba un procesador mucho más competente, el Snapdragon 625, con opciones de hasta 3 GB de RAM y 32 GB de memoria. En la autonomía, sus 3000 mAh con tecnología TurboPower dejaban atrás a los 2800 mAh y carga de 10 W del modelo base, consolidándose como la opción inteligente para el usuario exigente de aquel entonces.
El futuro cercano: Moto G17 y el regreso de los clásicos
Saltando al presente y mirando hacia lo que viene, parece que Motorola está lista para aplicar esa misma lógica de resolver las quejas del usuario, pero ahora enfocada en el almacenamiento. Tras el lanzamiento de los Moto G15 y G15 Power en diciembre de 2024 —equipos impulsados por el MediaTek Helio G81 Ultra y diferenciados por sus baterías de 5200 mAh y 6000 mAh respectivamente—, nuevas filtraciones sugieren que sus sucesores están a la vuelta de la esquina. Un sitio minorista y una supuesta página de preguntas frecuentes en la web de Motorola han dejado ver los primeros detalles del Moto G17 y G17 Power.
Lo más sorprendente de esta filtración es el regreso de una característica muy querida: la ranura para tarjeta microSD externa con soporte de hasta 1 TB. Puede sonar extraño leer esto hablando de smartphones en 2026, una época donde las ranuras microSD, al igual que el jack de 3.5 mm, se han vuelto rarezas casi extintas, presentes solo en contados dispositivos como el CMF Phone 2 Pro o el Moto G Stylus 5G. Motorola parece querer solucionar los problemas de espacio de los usuarios trayendo de vuelta esta opción física.
Especificaciones filtradas y un diseño estancado
Según los listados aparecidos en una plataforma minorista italiana, estos nuevos terminales de gama de entrada ofrecerían configuraciones de 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, lo cual podría ser el tope de gama, aunque es probable que existan variantes de 4 GB de RAM. Esto representa un salto interesante respecto a las opciones de almacenamiento que vimos en la generación de 2024. Además, un reporte de la base de datos de telecomunicaciones de Brasil indica que el Moto G17 contaría con una batería de 5000 mAh y carga por cable de 20 W, especificaciones muy similares a las de su predecesor.
En el apartado estético, las filtraciones revelan colores como Alaskan Blue (Azul Alaska), Evening Blue (Azul Noche) y una tercera opción en tono rosa que ha sido vista en renders. Sin embargo, al observar las imágenes, queda la sensación honesta de que Motorola ha llegado a una meseta en cuanto a diseño. La mayoría de sus lanzamientos recientes lucen prácticamente idénticos, y si le preguntas a alguien que no sea un entusiasta de la tecnología, difícilmente podrá diferenciar entre dos modelos distintos solo por su apariencia. A pesar de la falta de innovación visual, la estrategia de mantener funciones prácticas como la expansión de memoria podría ser la clave para ganarse al público nuevamente.